Formar líderes a través de las humanidades

por | 17 mayo 2020

Fundado en 2014, el Oxford Character Project es un programa dirigido a estudiantes de posgrado para formar intelectual y moralmente a los líderes del mañana. La reflexión sobre los clásicos es uno de sus elementos principales. Primer artículo de una serie sobre el valor de las humanidades.

Su finalidad es emplear las enseñanzas de la historia, la filosofía, la literatura o la teología, para facilitar que los estudiantes tomen conciencia de la necesidad de comprometerse, desde un punto de vista ético, con el mundo que les rodea.

Aunque Oxford es, probablemente, uno de los lugares del mundo donde uno pensaría que las humanidades no pueden estar en crisis, con este programa, en el que participan la universidad y una institución religiosa, no se pretende transmitir conocimientos, sino promover el ejercicio de las virtudes en sus alumnos. En este sentido, su misión es propiamente moral y persigue hacer de la universidad no solo un lugar en el que adquirir competencias profesionales, sino donde también sea posible crecer tanto moral como intelectualmente.

Los dos cursos que se ofrecen –uno en cada semestre– son de temática abierta y utilizan metodologías activas; a ello se añade, como parte del programa, la participación de los alumnos en ciclos de conferencias organizados. Los alumnos seleccionados forman “comunidades de aprendizaje intensivo” en las que expresan y discuten sus opiniones. Junto a la atención personalizada, el proyecto ofrece apoyo una vez abandonadas las aulas y comenzada la carrera profesional.

Aprender de los clásicos

Consciente de que por su campus pasan quienes tomarán las decisiones del mañana, el programa “Global Leadership”, uno de los que se ofertan, proporciona un marco idóneo para reflexionar sobre las cualidades personales del líder, así como los valores morales por los que ha de guiarse. A través de los pequeños grupos de discusión, los alumnos se embarcan en un plan de lecturas y se desarrollan talleres en los que deliberan, por ejemplo, sobre el papel del líder en El Rey Lear o la identidad de los ilustres personajes cuyos rostros llenan las paredes de la National Portrait Gallery. A los estudiantes se les propone una concepción del liderazgo como servicio y se les transmite la relevancia de virtudes como la gratitud o la humildad.

El programa proporciona un marco idóneo para reflexionar sobre las cualidades personales del líder, así como los valores morales con los que ha de contar

El segundo de los programas, “Thought Leaders”, es de índole más teórica y pretende que los participantes, también en pequeños grupos, adquieran hábitos intelectuales para poder contribuir en la formación de la opinión pública. La idea es, asimismo, que tomen conciencia de la existencia del bien común. Además de las tutorías y los grupos, en el que comparten lecturas y las discuten con sus compañeros, los alumnos que cursan “Thought Leaders” se reúnen personalmente con figuras de renombre en su campo.

Humanidades y liderazgo

Hasta el momento, han sido más de 120 los alumnos que han cursado el Oxford Character Project. Pero, bajo su patrocinio, también se han puesto en marcha diversos proyectos de investigación y ciclos de conferencias abiertos a toda la comunidad universitaria en los que se calculan que han participado ya más de 800 personas.

El Oxford Character Project promueve, desde sus inicios, los estudios en temas de liderazgo. El primer proyecto de investigación, de 2014 a 2017, se centró en las virtudes que se consideran indispensables en el líder de hoy: humildad, sabiduría práctica, honestidad, gratitud, compromiso y vocación de servicio. No se pretendía solo identificarlas o definirlas, sino también ver cómo transmitirlas, así como definir las diversas formas de ejercitarlas. El proyecto de investigación actual está dedicado, entre otras cosas, a exponer las distintas maneras en que las humanidades han presentado la figura del líder a lo largo de la historia.

En este sentido, además del lanzamiento de podcasts con consejos para tener la mente abierta, por ejemplo, o un curso dedicado a fomentar las virtudes en la vida universitaria, han iniciado un seminario de ética a través de las enseñanzas de las grandes obras, en el que películas como Sentido y sensibilidad o libros como El señor de las moscas ayudan a los alumnos a pensar sobre los valores morales o enriquecen su experiencia humana