Repensar la naturaleza humana: evolución, transhumanismo y animalismo desde una perspectiva católica

por | 17 abril, 2019

«La ciencia y la técnica, al servicio de los intereses de poder, conducirán al mundo a formas sociales de dominación absoluta, a instituciones opresoras a las que nada quedará al margen, de las que nadie escapará. Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que, gracias al consumo y al entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre».
‘Un mundo feliz’ (1932)

Diseño de una clase. Posible guión.

Hay que seleccionar mucho qué ideas se quiere abordar y con qué materiales, pues solo unos pocos de estos materiales se pueden usar en una clase de una hora. En función de cómo se enfoque se subrayarán más o menos estas conclusiones:

  • La filosofía realista considera que existe una naturaleza humana. ¿Qué implica que haya una naturaleza?
    • Que el ser humano tiene un modo de ser concreto y no puede hacer lo que le apetezca para desarrollarse conforme a su naturaleza.
      • Tenemos limitaciones. No somos todopoderosos. No nos hacemos a nosotros mismos.
      • Tenemos cosas que nos sientan mejor o peor, tanto física como psicológicamente.
      • Hay cosas que podemos cambiar y otras que no. Estas últimas solo cabe aceptarlas.
    • En torno a la discusión sobre la naturaleza humana, hay tres discusiones que abordaremos en esta clase:
      • Una discusión sobre el origen del hombre, acentuada en los últimos dos siglos a raíz de la teoría evolucionista, que sostiene una evolución material de unos animales a otros, y de ahí al hombre.
      • Desde hace 20 años está cogiendo mucha fuerza el movimiento animalista, que sostiene que el ser humano es una especie más entre muchas, de modo que no puede arrogarse derechos especiales sobre las demás especies.
      • Por último, en los últimos años los transhumanistas proponen romper los límites de la naturaleza humana. Su idea es crear una especie posthumana que sea inmortal, máximamente inteligente y feliz.

Evolucionismo

  • La mejor teoría científica para explicar el origen biológico del hombre es el evolucionismo, aunque hay que saber que todavía no se ha conseguido encontrar todas las pruebas experimentales para demostrar todos los puntos de la teoría.
    • En este sentido, algunos consideran que como no han evidencias empíricas de todo el proceso evolutivo, el evolucionismo no es una teoría científica consolidada sino más bien la mejor hipótesis planteada hasta el momento.
  • Especialmente importante es la ausencia del eslabón perdido, que explicaría el salto del mono al hombre.
    • Las personas creyentes, atribuyen el salto del mono al hombre gracias a la creación divina del alma.
    • Los no creyentes, no pueden contradecir esa posibilidad, pues no hay base empírica para explicar cómo hay una evolución física del uno al otro.
  • El Magisterio de la Iglesia no se opone a la evolución como teoría científica. Por una parte, deja y pide a los científicos que hagan investigación en su ámbito específico. Pero, por otra, ante las ideologías que están detrás de algunas versiones del evolucionismo, deja claros algunos puntos fundamentales que hay que respetar:
    • No se puede excluir, «a priori», la causalidad divina. La ciencia no puede ni afirmarla, ni negarla.
    • Hay una discontinuidad entre el ser humano y otros seres vivientes, en virtud de su alma espiritual, que no puede ser generada por simple reproducción natural, sino que es creada inmediatamente por Dios.
  • ¿Qué es verdad de fe y qué no en el relato de la creación del hombre?
    • El Génesis no es un libro científica sino que trata de revelarnos verdades de fe: la creación del mundo, del hombre, el pecado, el inicio de la redención, etc. La encíclica Humanae Generis (12 de agosto de 1950) de Pío XII dice lo siguiente:
    • Número 29: «(…) El magisterio de la Iglesia no prohíbe que —según el estado actual de las ciencias y de la teología— en las investigaciones y disputas, entre los hombres más competentes en ambos campos, sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente —pero la fe católica manda defender que las almas son creadas inmediatamente por Dios (…)”.
    • El número 30 aborda la doctrina cristiana del monogenismo: “(…) los fieles cristianos no pueden abrazar la teoría de que después de Adán hubo en la tierra verdaderos hombres no procedentes del mismo protoparente por natural generación, o bien de que Adán significa el conjunto de muchos primeros padres, pues no se ve claro cómo tal sentencia pueda compaginarse con cuanto las fuentes de la verdad revelada y los documentos del Magisterio de la Iglesia enseñan sobre el pecado original, que procede de un pecado en verdad cometido por un sólo Adán individual y moralmente, y que, transmitido a todos los hombres por la generación, es inherente a cada uno de ellos como suyo propio”.
    • En resumen: 1. En el origen del hombre, el cuerpo humano no tiene que haber sido creado inmediatamente por Dios pero sí su alma —al igual que ocurre en el momento de la concepción de cualquier hombre—. 2. Toda la humanidad procede de un sólo hombre —“protoparente”—, que en la Sagrada Escritura se llama Adán, y esta verdad se desprende directamente de la doctrina de la Iglesia sobre el Pecado Original, cometido personalmente por un hombre y heredado por todos sus descendientes. D. Mariano Delgado, ¿Venimos de mono?

Textos del Magisterio

Nunca ha habido una condena explícita del evolucionismo por parte de la Iglesia Católica.

«El Magisterio de la Iglesia no prohíbe el que —según el estado actual de las ciencias y la teología— en las investigaciones y disputas, entre los hombres más competentes de entrambos campos, sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente —pero la fe católica manda defender que las almas son creadas inmediatamente por Dios—. Mas todo ello ha de hacerse de manera que las razones de una y otra opinión —es decir la defensora y la contraria al evolucionismo— sean examinadas y juzgadas seria, moderada y templadamente; y con tal que todos se muestren dispuestos a someterse al juicio de la Iglesia, a quien Cristo confirió el encargo de interpretar auténticamente las Sagradas Escrituras y defender los dogmas de la fe. Pero algunos traspasan esta libertad de discusión, obrando como si el origen del cuerpo humano de una materia viva preexistente fuese ya absolutamente cierto y demostrado por los datos e indicios hasta el presente hallados y por los raciocinios en ellos fundados; y ello, como si nada hubiese en las fuentes de la revelación que exija la máxima moderación y cautela en esta materia».

Pio XII, Encíclica Humani Generis, nº. 29. 1950.

“Hoy, casi medio siglo después de la publicación de la encíclica, nuevos conocimientos llevan a pensar que la teoría de la evolución es más que una hipótesis”.

Juan Pablo II, Juan Pablo II, Discurso a estudiosos sobre «fe cristiana y teoría de la evolución», 20.IV.1985.

«la evolución presupone la creación, y la creación se presenta a la luz de la evolución como un suceso que se extiende en el tiempo -como una creación continuada-, en el cual Dios se hace visible ante los ojos del creyente como «Creador del cielo y de la tierra»».

Juan Pablo II, Juan Pablo II, Discurso a estudiosos sobre «fe cristiana y teoría de la evolución», 20.IV.1985.

«Por tanto se puede decir que, desde el punto de vista de la doctrina de la fe, no se ve dificultad en explicar el origen del hombre, en cuanto al cuerpo, mediante la hipótesis del evolucionismo. Sin embargo, hay que añadir que la hipótesis propone sólo una probabilidad, no una certeza científica. La doctrina de la fe, en cambio, afirma invariablemente que el alma espiritual del hombre ha sido creada directamente por Dios. Es decir, según la hipótesis a la que hemos aludido, es posible que el cuerpo humano, siguiendo el orden impreso por el Creador en las energías de la vida, haya sido gradualmente preparado en las formas de seres vivientes anteriores. Pero el alma humana, de la que depende en definitiva la humanidad del hombre, por ser espiritual, no puede serlo de la materia».

Juan Pablo II, Catequesis del 16 de abril de 1986.

“En base a estas consideraciones de mi predecesor, no existen obstáculos entre la teoría de la evolución y la fe en la creación, si se las entiende correctamente”.

Juan Pablo II. Mensaje, 1996.

Bibliografía.

Transhumanismo

  • Este vídeo de 11 minutos es el mejor para situar con el tema. Merece la pena ponerlo aunque se ocupe un tercio del tiempo de la sesión.

  • Esta otra conferencia es muy recomendable para los que tengan interés en el tema.

  • Datos para situarse:
    • Google creó en 2014 CALICO, California Life Company. El objetivo es la inmortalidad. Invirtieron 850$ millones.
    • Facebook creó en 2017 Building 8, el objetivo es leer el cerebro y que interactúe directamente con el ordenador.
    • Oracle (bases de datos). Ellison, 5º tío más rico del mundo. Invierte 450$ millones en la búsqueda de la inmortalidad.
    • Peter Thiel (PayPal). Invierte para acabar con la inmortalidad. Se calcula que esta industria ya ha conseguido 60.000$ millones.
    • Elon Musk (Tesla, Space X) y Zuckenberg invirtieron 50 millones en Vicarius para digitalizar el cerebro.
    • Munsk también ha invertido 100 millones en Open IA.
    • Iniciativa 2045, del millonario ruso Dmitry Itskov, busca digitalizar al ser humano.   
    • Singularity University, de Google y la NASA, tiene un nombre que es toda una declaración de sus convicciones.
    • El Instituto para el Futuro de la Humanidad, con Bostrom a la cabeza, analizan la viabilidad y riesgos de esta visión del hombre.
  • Stephen Hawking, Bill Gates, Bostrom y el propio Musk han advertido muchas veces de los riesgos de la IA.
  • Objetivos transhumanistas, presentes en su declaración:
    • Dejar de ser humanos.
    • Fusionar nuestra biología con los ordenadores.
    • Conseguir la inmortalidad física y digital.
    • Puntos 1, 4 y 7 de la Declaración transhumanista. Disponible aquí:
      • 1.- En el futuro, la humanidad cambiará de forma radical por causa de la tecnología. Prevemos la viabilidad de rediseñar la condición humana, incluyendo parámetros tales como lo inevitable del envejecimiento, las limitaciones de los intelectos humanos y artificiales, la psicología indeseable, el sufrimiento, y nuestro confinamiento al planeta Tierra.
      • 4.- Los transhumanistas defienden el derecho moral de aquellos que deseen utilizar la tecnología para ampliar sus capacidades mentales y físicas y para mejorar su control sobre sus propias vidas. Buscamos crecimiento personal más allá de nuestras actuales limitaciones biológicas.
      • 7.- El transhumanismo defiende el bienestar de toda conciencia (sea en intelectos artificiales, humanos, animales no humanos, o posibles especies extraterrestres) y abarca muchos principios del humanismo laico moderno. El transhumanismo no apoya a ningún grupo o plataforma política determinada.
  • Aparte de la inversión, lo que alimenta las esperanzas de los transhumanistas son las tecnologías NBIC:
    • Nanoteconología: robots, capaces de matar a un cáncer.
    • Biotecnología: genética.
    • Información: Inteligencia Artificial, bases de datos.
    • Cognitivas: neurología.
  • Cómo va calando esta mentalidad. El BBVA publicó en 2017 un libro con artículos de divulgación científica actuales. La mentalidad transhumanista está presente en muchos de ellos con total naturalidad.
    • Por ejemplo, el director de un instituto ético de Nueva York, Matthew Liao, propone (ver página 275 del libro) acabar con el calentamiento global diseñando genéticamente personas más bajitas (para que consuman menos); alérgicas a la carne (para no hacer tantos cereales para alimentar el ganado); que vean en la oscuridad como los gatos (para ahorrar luz); y más inteligentes, entendiendo esto como titulados universitarios (porque así son más listos y tienen menos hijos). Podría pensarse que este autor es poco representativo de la mentalidad del libro, pero fue uno de los 3 autores que invitaron para la presentación en Madrid.
  • El debate sobre si podrán llevarse a cabo las tesis fuertes del transhumanismo —inmortalidad o digitalización de la identidad humana— promete ser eterno porque:
    • Es el eterno debate entre el materialismo y el espiritualismo. Unos dirán que no se consigue porque es imposible y otros que los avances técnicos son una muestra de nuestra materialidad.
    • La inmortalidad es imposible si sostienes que existe el alma, pero cada vez mejorará la medicina y parecerá que estamos más cerca de conseguirlo.
  • La mentalidad que está en el fondo del transhumanismo implica:
    • Materialismo antropológico.
    • Enfoque de la vida según la lógica del dominio (querer controlar el máximo número de aspectos de nuestra vida) y no la del don (la vida es un don de Dios, de la naturaleza o del azar).
      • Genera falsas esperanzas y un estilo de vida controlador en vez de promover la flexibilidad vital de las personas.
      • Entorpece la comprensión de la naturaleza del amor (el amor verdadero está abierto a lo inesperado, al sacrificio, a la pérdida, etc).
      • Valoraremos a los seres “humanos” no por ser personas sino por su eficiencia. Lo importante no será la adquisición de virtudes con esfuerzo personal sino actuar bien aunque sea sin libertad.
      • Ser feliz tiene más que ver con aceptar lo que te pasa (y no tiene solución) que con que las cosas salgan como esperas.
    • Subyace una ética utilitarista y pragmatista.
    • Acentuación de la desigualdad económica y social.
    • No se diferencia entre curar y mejorar en el campo de la medicina. Lo malo no es mejorar sino hacerlo a toda costa.
      • Diseño de hijos conforme a los propios deseos gracias a la FIV.
      • Vientres de alquiler.
      • Drogas para mejorar la inteligencia.
      • Drogas para ser feliz.
  • Otras ideas:
  • Otros problemas que surgirán y para los que los transhumanistas tienen “respuestas”:
    1. Superpoblación. Respuesta: Viviremos en otros planetas o viviremos vidas digitales (igual que en Matrix).
    2. Desigualdad económica (solo los ricos accederán a determinados avances). Respuesta: la tecnología al final es barata y al alcance de todos.
    3. Nadie será libre de seguir siendo humano pues el mundo estará pensado para los superhombres y habrá que adaptarse o morir. Respuesta: pues eso, el que quiera podrá ser libre de no optimizarse, pero nadie querrá ser “natural”.
  • Partiendo desde una perspectiva cristiana, tesis más fuertes del transhumanismo no son posibles.
    1. La inmortalidad es imposible, pues unir el alma al cuerpo o a una máquina no depende del hombre sino de Dios.
    2. Los seres humanos no serán nunca perfectamente buenos (según la doctrina del pecado original), salvo que dejen de ser libres (y en ese caso tampoco serán buenos, pues las acciones estarían determinadas y carecerían de relevancia moral).
  • ¿Qué visión de la religión tiene el transhumanismo? No tiene una respuesta específica, les da igual. No la atacan directamente porque ni siquiera les parece importante, de igual modo que a otros no les parece relevante criticar la falsedad de los mitos griegos. Difunden la idea de que la religión no es necesaria. ¿Quién necesita un Dios salvador si es inmortal, inteligentísimo y feliz?

Textos del Magisterio

  • Todavía no ha habido un pronunciamiento claro y explícito sobre el transhumanismo, aunque en 2017 el Pontificio Consejo para la Cultura dedicó la Asamblea plenaria al Futuro de la humanidad, abordando la cuestión transhumanista.
  • Como es evidente sí que ha habido muchas llamadas a la prudencia en torno a las cuestiones de bioética sobre el mejoramiento humano, sobre todo las que tienen que ver con la edición genética.

Bibliografía

Animalismo

El Animalismo es un movimiento incipiente y difícil de definir. Ni siquiera hay definición en el diccionario de la RAE o en wikipedia. Así pues, para hacer una valoración moral de este movimiento antes hay que ponerse de acuerdo en qué estamos hablando.

Se puede entender de varias formas:

  • Un movimiento en defensa de los abusos contra los animales. En este sentido, es razonable una postura animalista.
    • Por ejemplo, la UE ha legislado sobre la calidad de vida de las gallinas, pues hasta ahora se utilizaban como un mero instrumento para nuestros intereses. Para hacerse una idea, en las granjas industriales las gallinas estaban hacinadas en jaulas en las que no había espacio ni para darse la vuelta, vivían toda su vida bajo sus propias heces (lo cual causa problemas de respiración al propio animal), no veían la luz natural en toda su vida, se alteraba la velocidad de la luz artificial para que su ciclo de un día fuera más rápido de modo que fueran capaces de poner el triple de huevos. Es decir, se exprimía su naturaleza al máximo. Así como los defensores de los toros usan el argumento de la gran calidad del toro de lidia, en este caso no puede decirse lo mismo.
    • Otro ejemplo. En uno de los artículos de Ética para el mundo real, Peter Singer cuenta que más del 90% de los pavos que se consumen al año en EEUU se producen en granjas industriales. Como una de las partes que más suele gustar a los compradores es la papada, se hace comer a los animales muy por encima de lo razonable, de forma que su papada y su pecho es tan grande que les impide reproducirse sexualmente. ¿Cómo es posible entonces que los pavos no se extingan? Muy sencillo, el personal de las granjas masturba a los pavos, recoge el semen con jeringuillas, lo introduce en una pistola de aire comprimido, y lo dispara en la cloaca (así se llama) de la pava. Este tipo de prácticas abren el debate sobre la instrumentalización de los animales hasta este punto.
    • En muchas Comunidades autónomas se está legislando sobre los derechos de las mascotas (Madrid, La Rioja). El Partido político PACMA crece, etc.
  • Un movimiento que afirma que todos los animales tienen los mismos derechos que un ser humano, y cuya vida debe ser respetada de la misma manera que la vida de cualquier persona. (Proyecto Gran Simio (https://es.wikipedia.org/wiki/Proyecto_Gran_Simio)
    • Hay posturas intermedias, pues algunos sostienen que :
    • Culturalmente se está extendiendo en algunos ambientes una mentalidad que considera al ser humano superior al resto de los animales, y por ello puede utilizarlos en beneficio propio (especismo antropocentrista). Naturalmente es importante superar las etiquetas simplificadoras y analizar qué reclamaciones pueden ser legítimas y cuáles no.

Otras ideas que se pueden comentar:

  • Orígenes históricos del movimiento animalistas. En su desarrollo fue clave el libro de 1975 Liberación animal, de Peter Singer. La influencia de este pensador es colosal y se extiende a otros ámbitos: aborto, eutanasia, lucha contra la pobreza, etc. Su perspectiva es utilitarista.
  • El animalismo conecta con el vegetarianismo y el veganismo, en la medida en que se desarrollan todas las implicaciones de sus razonamientos. Incluso hay un movimiento que dice no podemos comer ningún ser vivo, solo algas…
  • Muchos lobbys tratan de que la ONU se posicione más claramente en torno a los derechos de los animales.
  • Cosas positivas: cuidado de la naturaleza que es creada por Dios. Posibilidad de incluir una mentalidad antiabortista y provida.
  • 325.000 personas votaron al PACMA en las elecciones españolas de 2019. El número crece lenta pero constantemente. Por eso algunos políticos tratan de hacer giños para recabar esos votos.
  • Cosas negativas: rebajar la dignidad del hombre a la de simple animal.

Textos del Magisterio

“Los animales son criaturas de Dios, que los rodea de su solicitud providencial (cf Mt 6, 16). Por su simple existencia, lo bendicen y le dan gloria (cf Dn 3, 57-58). También los hombres les deben aprecio. Recuérdese con qué delicadeza trataban a los animales san Francisco de Asís o san Felipe Neri”. Catecismo de la Iglesia Católica, 2416.

“Dios confió los animales a la administración del que fue creado por él a su imagen (cf Gn 2, 19-20; 9, 1-4). Por tanto, es legítimo servirse de los animales para el alimento y la confección de vestidos. Se los puede domesticar para que ayuden al hombre en sus trabajos y en sus ocios. Los experimentos médicos y científicos en animales, si se mantienen en límites razonables, son prácticas moralmente aceptables, pues contribuyen a cuidar o salvar vidas humanas”. Catecismo de la Iglesia Católica, 2417

“Es contrario a la dignidad humana hacer sufrir inútilmente a los animales y sacrificar sin necesidad sus vidas. Es también indigno invertir en ellos sumas que deberían remediar más bien la miseria de los hombres. Se puede amar a los animales; pero no se puede desviar hacia ellos el afecto debido únicamente a los seres humanos”. Catecismo de la Iglesia Católica, 2418.

“No somos Dios. La tierra nos precede y nos ha sido dada. Esto permite responder a una acusación lanzada al pensamiento judío-cristiano: se ha dicho que, desde el relato del Génesis que invita a « dominar » la tierra (cf. Gn 1,28), se favorecería la explotación salvaje de la naturaleza presentando una imagen del ser humano como dominante y destructivo. Esta no es una correcta interpretación de la Biblia como la entiende la Iglesia. Si es verdad que algunas veces los cristianos hemos interpretado incorrectamente las Escrituras, hoy debemos rechazar con fuerza que, del hecho de ser creados a imagen de Dios y del mandato de dominar la tierra, se deduzca un dominio absoluto sobre las demás criaturas. Es importante leer los textos bíblicos en su contexto, con una hermenéutica adecuada, y recordar que nos invitan a «labrar y cuidar» el jardín del mundo (cf. Gn 2,15). Mientras «labrar» significa cultivar, arar o trabajar, «cuidar» significa proteger, custodiar, preservar, guardar, vigilar. Esto implica una relación de reciprocidad responsable entre el ser humano y la naturaleza. Cada comunidad puede tomar de la bondad de la tierra lo que necesita para su supervivencia, pero también tiene el deber de protegerla y de garantizar la continuidad de su fertilidad para las generaciones futuras. Porque, en definitiva, «la tierra es del Señor » (Sal 24,1), a él pertenece « la tierra y cuanto hay en ella » (Dt 10,14). Por eso, Dios niega toda pretensión de propiedad absoluta: « La tierra no puede venderse a perpetuidad, porque la tierra es mía, y vosotros sois forasteros y huéspedes en mi tierra » (Lv 25,23)”.

Papa Francisco, Encíclica Laudatio Si, punto 67.

“Por otra parte, cuando el corazón está auténticamente abierto a una comunión universal, nada ni nadie está excluido de esa fraternidad. Por consiguiente, también es verdad que la indiferencia o la crueldad ante las demás criaturas de este mundo siempre terminan trasladándose de algún modo al trato que damos a otros seres humanos. El corazón es uno solo, y la misma miseria que lleva a maltratar a un animal no tarda en manifestarse en la relación con las demás personas. Todo ensañamiento con cualquier criatura «es contrario a la dignidad humana»[69]. No podemos considerarnos grandes amantes si excluimos de nuestros intereses alguna parte de la realidad: «Paz, justicia y conservación de la creación son tres temas absolutamente ligados, que no podrán apartarse para ser tratados individualmente so pena de caer nuevamente en el reduccionismo»[70]. Todo está relacionado, y todos los seres humanos estamos juntos como hermanos y hermanas en una maravillosa peregrinación, entrelazados por el amor que Dios tiene a cada una de sus criaturas y que nos une también, con tierno cariño, al hermano sol, a la hermana luna, al hermano río y a la madre tierra”.

Papa Francisco, Encíclica Laudatio Si, punto 92.

“En la visión filosófica y teológica de la creación que he tratado de proponer, queda claro que la persona humana, con la peculiaridad de su razón y de su ciencia, no es un factor externo que deba ser totalmente excluido. No obstante, si bien el ser humano puede intervenir en vegetales y animales, y hacer uso de ellos cuando es necesario para su vida, el Catecismo enseña que las experimentaciones con animales sólo son legítimas «si se mantienen en límites razonables y contribuyen a cuidar o salvar vidas humanas»[106]. Recuerda con firmeza que el poder humano tiene límites y que «es contrario a la dignidad humana hacer sufrir inútilmente a los animales y sacrificar sin necesidad sus vidas»[107]. Todo uso y experimentación «exige un respeto religioso de la integridad de la creación»[108]”.

Papa Francisco, Encíclica Laudatio Si, punto 130.

Bibliografía

A modo de conclusión.

Estamos en una sociedad con gran diversidad de opiniones en cuestiones morales controvertidas. En 2019 en EEUU se han aprobado leyes sobre el aborto que muestran esta diversidad. Nueva York permite abortar hasta el momento antes de nacer y Alabama prohibe hacerlo desde el primer latido del corazón (sexta semana).

Necesitamos posibilitar un auténtico diálogo social pacífico, sin descalificaciones, sobre cualquier cuestión moral controvertida. Las redes sociales han elevado el tono del discurso haciendo que las ideas identitarias no puedan ser analizadas con sosiego.