Una obsesión sin pruebas

Carta publicada en ABC-01.01.2016-pagina 014

A raíz de la noticia del colegio de Carabanchel al que no han dejado participar en la cabalgata de Reyes Magos, ha resurgido la polémica en torno a si los colegios de educación diferenciada discriminan a sus alumnos.

Evidentemente, este colegio y otros 100 en España que optan por este modelo educativo, seleccionan a sus alumnos en función de su sexo, pero la cuestión está en si este criterio es injusto. Pues bien, esta es la pregunta que nunca se discute, y es la pregunta clave. Soy profesor en un centro diferenciado, fui alumno de ese mismo centro, y siempre que sale esta polémica trato de buscar pruebas que evidencien que esta forma de educar sea mala para los alumnos que la viven.

Mi experiencia, como alumno y como profesor, está lejos de demostrar que algo así ocurra. Por eso. cuando se dice que este modelo pedagógico es injustamente discriminatorio, hasta el punto de que no deben concertarse este tipo de centros y tampoco participar en cabalgatas de reyes, me pregunto si los partidarios de esta opinión no deberían ofrecer algún tipo de pruebas o evidencias.

En toda Europa y Norteamérica se acepta este modelo educativo como algo natural y respetable. Ya es hora de que en España dejemos de verlo como algo sospechoso, heredero de una denostada tradición educativa española que tuvo lugar en gran parte del siglo XX.

Javier García Herrería